Alcalá de Henares, la ciudad de los dos
mil años de Historia, la ciudad de Cervantes, el símbolo
de la Lengua Castellana, y de la integración cultural, es
la candidata de la Comunidad de Madrid para ser CIUDAD EUROPEA
DE LA CULTURA 2016. Ahora se cumplen diez años de uno de
los logros más importantes que ha conseguido la ciudad de
Alcalá a lo largo de su historia: el reconocimiento internacional,
por la UNESCO, como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. En aquella
ocasión memorable de 1998 fue esencial el apoyo tanto de
los ciudadanos como de las instituciones públicas y privadas
de nuestra Comunidad para avalar la propuesta.
El proyecto de la Ciudad de Alcalá para
recuperar su pasado esplendor, después de un periodo
que los expertos llamaron “el eclipse de Alcalá”,
y con esta recuperación apuntalar el futuro en los grandes
tesoros de su Historia, continúa más vivo que
nunca. La ciudad de la integración de culturas y pueblos
del mundo, crisol de mestizajes históricos, trata de
alcanzar un salto cualitativo hacia un modelo en el que la
mayor parte de su proyección social y económica
gire en torno a la Lengua Castellana, las Artes, las Letras,
los libros, el Turismo lingüístico, el Saber, el
Pensamiento, la Ciencia y el Conocimiento; o lo que es lo mismo,
trenzar nuestro futuro como Ciudad del Siglo XXI en los valores
que la ciudad complutense mostró al mundo a través
de su Historia. Este es el reto en el que está comprometido
el Ayuntamiento, como representación de los ciudadanos.
Desde la misma raíz de la Ciudad Cervantina,
desde el Humanismo y el modelo académico que la Universidad
de Alcalá acertara a llevar a Europa y América, protagonizando
una auténtica revolución de la Cultura de su tiempo,
en todos los sentidos; desde el modelo de Ciudad de Dios soñado
por San Agustín y plasmado por Cisneros, que en su día
reconociera la UNESCO; y desde el amor a las Letras de una ciudad
que acuñó nuestra lengua como ‘Idioma del Universo’,
Alcalá afronta un nuevo propósito: convertirse en
CIUDAD EUROPEA DE LA CULTURA en 2016. El apoyo de los ciudadanos,
de los organismos, de las entidades públicas y privadas,
de los medios de comunicación, de la Comunidad de Madrid,
de España entera, y de todos los países que tienen
en Alcalá un referente de acogida, es esencial para alcanzar
este proyecto.
Alcalá presenta su candidatura, obvio es
declararlo, desde el respeto a todas las ciudades españolas
que optan al mismo reconocimiento. Desde la humildad, desde la
tolerancia, desde el trabajo y sobre todo desde la puesta en valor
de nuestra Lengua Española, como elemento de entendimiento
entre los hombres; la ciudad del Príncipe de los Ingenios
busca su proyección sobre las esencias que en otro tiempo
configuraron su idiosincrasia: la de una Ciudad de las Artes, de
las Letras, de las Ciencias y, en definitiva, la de una Ciudad
del Saber. Para la consecución de este reto todos los apoyos
serán bienvenidos. Porque Alcalá, a través
de su Historia, ha sido sinónimo de asimilación y
no de exclusión; de mestizaje cultural y no de prepotencia
unidireccional. Como la lengua común, a uno y otro lado
del Océano, como Cervantes, Alcalá es, universalmente,
de todos.
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